domingo, 28 de diciembre de 2014

Aparta, ahora me toca a mí.

No quiero
seguir atrapada en esta farsa,
en esta caja llena de recuerdos
que no son más
que un montón de momentos
que no fueron,
instantes
que no sirvieron de nada.

Que has hecho que me quede
en este invierno constante
y quiero poder abrir
la puerta de mi casa
y ver flores sin hielo,
mariposas y su vuelo,
oírme a mí
para poder dejar
de escucharte a ti.

Ya no seré más
esa niña buena
que solo espera
y da de más
a los demás,
no seré esa niña buena
que persigue tus pies
la que permite
cualquier gilipollez,
la que se acostumbró
a depender de tu sonrisa
sin saber que te ibas a esfumar
como la brisa de ese mar
que nunca supiste entender.

Que voy a bailar
mientras suena 'I'm felling good'
que no quiero más pena
ni nostalgia
que se acaba el echar de menos
algo que nunca fue mío
y el pensar que no merezco nada.

Voy a estar bien
al igual que tú
desde que ya no soy
tu consuelo,
quiero poder volar
aunque sea sin alas
sin nadie que me diga
que no puedo hacerlo.

Que no hay más libertad
que la de uno mismo
que todo lo demás
son comeduras de coco
por eso no quiero más tú realidad
ni tus reproches, ni tu soledad
que ahora vivo lejos de tu voz
lejos de todos los sitios
en los que una vez soñé
que tú soñabas conmigo.

Ya hace más de un mes
de tu marcha
y no pienso quedarme
encerrada en casa,
contando las horas
que pasan,
oyendo una y otra vez
esas canciones
que me hiciste querer,
que ahora sonrío flojito
al escucharlas
porque ya no me recuerdan a ti
sino a mi,
a ésta que no supiste ver
la que no piensa volver.

Que parece
que brilla el sol otra vez
que los pájaros
cantan más alto que nunca
que no es olvido
es aceptar el perder
no el mío,
el tuyo,
porque te va a costar
entender que me voy,
que ya no regresaré,
que no habrá más tal vez
ni un solo ojalá más en mi piel.



miércoles, 24 de diciembre de 2014

Poco se habla.

Poco se habla
de esas personas
que son hogar,
de esos amigos
que más que eso
son salvavidas.

De los que siempre
te alegran los domingos,
de los que hacen
que los días cuenten.

Poco se habla
de las personas dispuestas
a darlo todo por ti,
de esas que antes de que caigas
ya están abajo para cogerte.

Amigos que son canción,
vida,
momentos,
verdad, instantes,
locura,

emoción.

Esos que ponen el hombro
cuando algo va mal
y los que hacen que sonrías
aun cuando ni siquiera tú puedes.

Esos que se atreven
a soñar y a imaginar
mil viajes contigo
y que creas en ti
a pesar de tus errores.

Esos que saben lo que te pasa
con sólo mirarte
los que lo saben todo de ti
y aun así se quedan,
los que saben
qué música escuchas por las noches
y cuál ponerte
para que empieces a bailar.


De esos que son poesía
sin necesidad de rima,
ni bolígrafo,
ni papel.

Esos amigos
que llegan un día
por casualidad
y que se van haciendo hueco
en nuestros recuerdos.

Y con el tiempo
nos vamos dando cuenta
de que pocos son
los que piensan quedarse
y muchos los que al final,
se van.

Pero la vida es eso ¿no?
un tren
en el que va subiendo
y bajando gente,
para que al final
en la última parada,
sepamos quien ha querido

estar siempre.




lunes, 22 de diciembre de 2014

Tú tan tú y yo tan nosotros.

Marea hace que me acuerde de ti
de tu corazón de mimbre
y de tus ojos,
esos en los que me bañaba
mientras me decías
'que se joda el mar'.

Día Sexto me hace ir
una y otra vez,
a la séptima fila del cine,
me recuerda cómo nos conocimos
y me sumerge
en un falso futuro errante
que nunca llega.

Extremo me hace andar
por los caminos de las utopías
me permite llamarte payaso
y quemar tus recuerdos
dejando de lado
la vereda de la puerta de atrás,
porque ambos sabíamos
que si te ibas
me iba a quedar
en esta calle sin salida.

Ludovico hace que escribirte
sea más fácil
mientras él toca el piano
yo voy haciendo versos
y componiendo estrofas.

Andrés y su guitarra
me recuerdan
que llevo más
de 20 poemas
queriéndote,
y aún no he acabado.

Leo a Bukowski
y ahora entiendo
que la sabiduría
para dejarlo
es todo
lo que
nos queda.

Que quizá ahora sé
lo que sentía Miguel,
que cansado de odiar,
amaba,
y cansado de amar,
odiaba.

Qué corto el amor,
y qué largo el olvido,
ya lo decía Neruda,
y es que nosotros,
los de entonces,
ya no somos los mismos,
de eso no hay duda.

Y Lorca
también me hace
pensar en ti
y es que en la bandera de la libertad
bordó el amor
más grande de su vida.

Que te pido,
como Cortázar,
que me digas lo que sientes
eso que no puedes explicar
pero sabes que sientes.

Si Bécquer viniera a verme
le daría la razón
porque sé de sobra
que no hay mayor poesía
que tú.

Que Machado
volvía a sonreír
porque en su rueca
el hilo de los campos
se enmarañaba,
y yo, como él,
no tengo pensado
dejar de soñar.

Estás aquí,
en el papel,
en cada melodía
en cada resto de poesía
en cada verso,
estás aquí
y vas a seguir en mí
durante bastante tiempo
hasta que me quede uso
de (co)razón.



domingo, 21 de diciembre de 2014

Lo haré.

Acabo de abrir
el tarro de los ojalás
y está vacío,
creo que los he gastado
todos contigo.

Me dijiste
que eras un desastre
pero dime, amor,
¿quién necesita orden
cuando descubre
lo bonito de tu caos?
y es que perdida en ti
me he encontrado.

Y mientras tú buscabas razones
para perderte una vida conmigo,
yo encontraba motivos
para no querer vivirla
con nadie más.

Y sí, ya no estás
pero lo peor de que te vayas,
es que no lo hagas del todo,
y lo peor de que vuelvas
es que sólo lo hagas
en cada canción.

Nunca me importó
que no supieras darme más,
porque yo, simplemente,
no quería darte menos.

Y que se rompan
todos mis vértices
si eres tú quien los besa,
igual nos conocimos
en el daño equivocado,
y puede que nadie
haya vuelto a mirarme como tú.

Yo sólo quería rimar
tu vida con la mía
y huir de la realidad
contigo, y de la mano.

Recuerdo que decías
que no comprendías
que pudieras quererme más
de lo que sabías querer,
que ya nada tenía sentido
que ni la razón tenía lógica,
y es que cuando se trata del amor
nada lo tiene.

Sigo queriendo
que me respondas
a una pregunta
dime,
¿qué hago para hacerte feliz?



sábado, 20 de diciembre de 2014

Si no entiendes nada, es él.

Después de muchas idas y venidas
me he dado cuenta
de que no te dejas acompañar
y aun así no me marcho
ni siquiera sabiendo
que tu corazón
es una fábrica de despedidas.

Cada día que no te hago sonreír
es un día al que le faltas tú
y le sobro yo,
espero que estés mejor
ahora que no somos los dos.

Y no sé que será de nosotros
-si acaso es que algún día fuimos-
no sé si aún te sigues
acordando de mi voz
ni si sigues odiando
los imposibles.

Que ahora dudo
que seas tú
el que cumpla la promesa
de estar cuando nadie esté.

Que no puedo ir a buscarte
porque yo ya te encontré hace tiempo
y sabía que si te miraba
iba a quererte
más de lo que imaginaba.

Si algún día
vuelves a querer oír mi risa
o si te reprochas el dejarme ir
recuerda que yo nunca me fui
que fuiste tú
el que quiso huir.

Si te preguntan por mi
diles que no signifiqué nada para ti
que mis poemas
no son por ti
que tú y yo
en ningún tiempo
hemos podido existir.

Diles que odias mis ojos,
que conmigo nunca soñaste
no les digas que conseguí
que volvieras a sonreír
ni les cuentes lo que yo fui para ti.

Niega todo lo bueno
que pude hacerte sentir,
nunca vuelvas a pensar en mí
ni en los momentos
en los que te hice feliz.

Pero si algún día me ves,
si algún día te veo
y nos quedamos parados,
mirándonos,
solo dime bajito
que sí,
que me quisiste
y que eso, nunca
has podido olvidarlo.


lunes, 15 de diciembre de 2014

Ni estarás.

Puede que no sea la única
que está encima de una cuerda
y no sabe para que lado caerse,
sí,
me voy a caer,
y por un momento
pienso en que vas a estar abajo

para cogerme,
pero para qué engañarme
si sé que nunca has querido quererme.

Corre lejos
para que ya no pueda escucharte
para que ya no aparezcas en mis sueños
corre y no mires atrás,
porque sino tendré que oír tu voz

una vez más.

Tu silencio
no se quiere callar
y parece que no me canso de esperar
ni de inventarme precipicios
para poder gritar.

Y qué irónico que huir
sea ir a ti,
que la salida a todo esto
esté dentro de tus ojos.

Necesito que me beses
y me dejes sin poemas,
quedarme muda
y tan feliz,
que ya no me sea necesario escribir.

Malgasto el papel,
y ya no me quedan palabras
ni momentos
a los que agarrarme,
no es que no quiera olvidar
es que se me acumulan los recuerdos
y nadie me dice

cómo deshacerme de ellos.

Ahora lo entiendo,
si algo no es suficiente,
se rompe,
por eso solo quedan trozos
de lo que un día fue nuestro presente.

Nadie dijo que esto fuera fácil,
y es que no quiero

que me arranques la sonrisa
prefiero que me muerdas la pena
y solo haya lágrimas de risa.

Y tú estarás desvistiendo
a la soledad
en cualquier otro lugar,
apuesto a que besar
no es tan sencillo
cuando te da igual soñar.

Que sí,
que todo lo que viene va,
que todo tiene un final,
y tú -amor-
ya no estás.




sábado, 13 de diciembre de 2014

Patraña.

Sabes que algo falla
cuando una botella de alcohol
cuesta menos que un libro
o que ir al cine,
y es que en España,
la cultura os entra por un oído
y os sale por el otro.

Me duele este país invadido
de delincuentes y oportunistas
lo único bueno de ser honesto aquí
es que no tienes competencia.

Y nadie dice nada en telecirco
ladrones con traje y chaqueta
y con barriga de haber estado
comiendo panceta
y sigue habiendo gente
que no se da ni cuenta.

Que vamos con la palabra
y ellos sacan la violencia,
nos plantamos en las plazas
y nos mandan a los mendas.

He llegado al punto
donde quiero
que alguien se venga conmigo
y perderme,
lejos de esto.

Somos la R,
la tilde
y las ganas
de revolución.

No tenemos nada que perder,
os habéis quedado con todo,
tenéis el poder,
subís el iva,
pero que tiemblen los de arriba,
porque vamos a joder.

Queremos libertad
y no solo votación
se trata de igualdad
y no de corrupción.

Contenemos la rabia
y nos mordemos los labios
que sigan mintiendo y robando
que un día de estos
su mundo se acaba
y será el inicio del cambio.



domingo, 7 de diciembre de 2014

Que se acabe el mundo.

No sé como decirte esto,
hablar sobre utopías
no es tan sencillo,
pero tú eres una de ellas
y te has convertido en un imposible precioso.

Que odio escribir en el papel
y no sobre tu piel,
que no quiero pasar página
si tú no estás en la siguiente,
que eres todo lo que cualquiera se imagina
y no es capaz de conjugar en presente.

Y a la mierda la sensatez
y todo lo que da cordura,
ya lo dijo Neruda,
hay un cierto placer en la locura.

Le dí más importancia a tu voz
que a todos los peros que sonaban con ella,
me quedé en los te quieros
y no ví más allá de ellos,
pero joderos,
sé que serán los únicos verdaderos.

Tienes dos opciones,
huir conmigo de esto,
o huir contigo de mí,
de forma que la única que sepa encontrarte
sea la poesía
y yo,
al pensarte.

Si piensas quedarte
no basta con decirlo,
hazlo,
no te pido nada importante,
solo que cierres la puerta
y dejes de hacer la maleta.

Vamos a viajar
sin tener los pies en el suelo
a soñar sin estar durmiendo,
vamos a llegar al fin del mundo
mientras me besas con los ojos abiertos,
y que entonces,
la vida,
deje de ocurrir.

Que se pare todo,
que se acabe el mundo,
que yo
te tengo a ti.



sábado, 29 de noviembre de 2014

Dime.

Si fuera por mi
caminaría mirándote los pies
pero tú andas mirando al suelo
pisando el presente
sin buscar
futuro.

Olvida mi nombre
y yo olvidaré el tuyo
pero no pidas que escriba
ni me prometas otro diciembre
empiezo a cabrearme con el folio
por oír a tu orgullo de fondo.

No hace falta que preguntes
ni siquiera que estés.
Miro todos los días por la ventana
como buscándote
y solo encuentro recuerdo,
y solo sé que me pierdo,
ya sabes cuanto dura
un corazón de porcelana
y cuánto tardas en romperlo.

Mis días duran tres inviernos
uno
por cada cosa que prometiste,
dos
por todas las veces
que no has visto mis labios
y tres
por no llegar a ser revolucionarios.

Yo no quería
que fueras mío,
ni ser tuya,
solo quería
que cuando estuvieras solo
pensaras en un nosotros.

No quería que me necesitaras
ni que me buscaras,
solo que cuando estuvieras
a punto de caer
notaras mis manos en tu espalda
sujetándote,
que girarás la cabeza
y me miraras.

No quería fechas,
ni pactos,
solo momentos,
instantes contigo
que pudieran durar más
de dos semanas
y unos domingos.

Quería meterme en tu risa
y provocarte carcajadas
un estallido de flores
en pleno invierno
mientras desatábamos la primavera.

Me sobra todo este montón de nada
las palabras que no cumplimos
las fotos que no tenemos
tus manos sin mis manos.

Me sobra este silencio
las calles sin arder,
mi cama hecha,
los mensajes sin llegar
y el no parar de perder.

Me sobro yo,
y me faltas tú.
Dime como me arreglo,
cómo dejo de querer verte,
cómo dejo de querer
cómo dejo
cómo.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Aún no.

Se puede hacer poesía
de muchas maneras.

Se puede ver amanecer
desde cualquier parte del mundo
que yo me quedo con tu cama.

Se pueden juntar
todas tus piezas
con las mías
cada vez que me abraces
y que se llenen todas las partes vacías.

Se puede sentir
tanto la música,
que la piel se erice
y bailemos a la vez.

Se puede ir a la luna
y verla tan llena
que me den ganas de vaciarla
y quedarme con ella.

Podemos hacer poesía
de muchas maneras.

Se puede respirar
escondida en tus manos
y jugar al escondite
mientras nos soñamos.

Se puede escuchar tu voz
y ver cómo se asoma el invierno,
se puede echar de menos
sin echar de más después.

Se puede hacer poesía
de muchas maneras,
y yo,
sigo sin poder.



domingo, 23 de noviembre de 2014

Quizás.

He quemado las fotografías
de todos los lugares
en los que jamás estaremos.

Porque ningún lugar está cerca
excepto la idea que tengo
de cómo sería nuestra habitación
y el color de las flores
que pondríamos en la ventana.

Sigo deseando ir a un sitio
que nunca termina de llegar,
será que la verdad
es más clara de lejos
y siempre tiene punto de desencuentro.

Y es que no hay tiempo que valga,
cuando se decide no olvidar,
ni motivo más bonito que tú.

Y cuando media sonrisa
sea por ella,
cuando la veas dormir,
cuando quieras regalarle el mundo entero,
cuando la mires
y la beses con los ojos,
cuando no seas capaz de ser sin ella,
quizá me entiendas,
quizá me llames,
quizá vengas,
y yo no esté.


martes, 18 de noviembre de 2014

Eres inevitable.

Podría pasarme las horas
enredada en tu voz,
al lado de tu acento,
los minutos mirándote,
los meses despertándome a tu lado,
una vida entera soñándote,
pero no podría pasar ni un solo segundo
sin hacerte sonreír.

Creo que tengo el récord del mundo en quererte,
y vuelvo,
una y otra vez
al mismo sitio
donde intentamos olvi(darlo) todo.

Y siempre vuelve el recuerdo,
porque nunca se fue -ni se irá-,
porque contigo nada acaba,
porque contigo todo empieza.

Eres aunque yo no,
eres la parte que le falta a mi abrazo,
el fuego con el que suelo quemarme,
el lugar al que siempre vuelvo.

Eres lo que le faltaba a mi locura
eres canción,
eres abismo, vértigo,
mi risa,
una noche con sol.

Eres nosotros,
eres libre,
tiempo, vida,
silencio,
huida.

Eres el papel pidiendo que escriba,
eres de quien me acuerdo cuando llueve,
eres fugaz, un instante,
porque lo eterno nunca dura.

Que cuando digo que no,
te grito sí,
para que me busques
y te encuentres,
que me has cambiado los esquemas por estrofas
y sigo sin querer aniversarios,
ya sabes que me basta con tus labios.

Esto es algo así
como apostar sabiendo que voy a perder
pero sigo arriesgándome
porque la vida es eso,
y no voy a conformarme.
Y es que me apetece
todo lo que no he podido darte.

Lo que tú no sabes
es que eres la realidad
que supera a cualquier sueño,
que eres capaz de sonreír con los ojos
y que leí en ellos
la historia más bonita del mundo,
que mis versos
no tienen medida
cuando hablan de ti.

Quiero pasear por tu pelo,
hablar con tu espalda,
bailar en tu boca
y mirar la primavera
en pleno invierno
desde tu ventana.

Que me quedo contigo
porque eres mil canciones
y no solo una,
porque eres mil palabras,
y no solo una,
porque espero que algún día
el tiempo nos una
y seamos algo más
que poesía.



domingo, 9 de noviembre de 2014

Date prosa.

Alguien que venga a verme los domingos
y que le de igual que vaya en pijama
que vaya despeinada
y que desayune conmigo.

Alguien para hacer locuras
para escaparme de aquí
a cualquier parte
dentro de sus ojos
fuera de mis miedos
y al lado de su piel.

Alguien para dar un paseo
y poner mi mejilla en su hombro
escuchar el silencio de la luna
y el ruido de las olas del mar.

Alguien que sepa mi libro favorito
esa canción que bailo y canto por las mañanas
mi debilidad por los animales
y lo que me gusta el frío.

Alguien que se quede despierto
para verme dormir
y que se duerma pensando en mi.
Alguien que me escriba poemas
o canciones,
que me dibuje corazones en la espalda mientras leo
que me mire cuando sonría
y le encante mi risa.

Alguien para ir a conciertos,
para sabernos los diálogos de las películas
alguien con quien tener muchos principios
pero nunca finales.

Alguien a quien darle versos,
estrofas y metáforas,
alguien que a pesar de saber como soy
se quede.

Alguien
como tú,
por ejemplo.


sábado, 1 de noviembre de 2014

Ojalá.

Lo bonito
sería contarte
como me ha ido el día,
decirte
lo que tanto me cabrea de mi profesor, 
la nota de ese exámen que me preocupaba, 
el título del libro que me estoy leyendo, 
esa serie que veo todos los lunes,
las canciones que canto
cuando no hay nadie en casa.



Lo bonito
sería contarte
las cosas que me quitan el sueño por las noches,
mis dudas,
mi color preferido
y ese número que tanto me gusta.



Ciudades que deseo visitar,
metas y sueños que quiero cumplir, las cosas que jamás entenderé
y las cosas que hago,
y que nadie entiende.

Pasar un sábado contigo,
amanecer juntos y que sea domingo, que me mires, y sin decir nada
te quedes,
porque aunque yo no te lo diga,
sabes que te lo estoy pidiendo a gritos.

Hablar y hablar 
y reír hasta quedarnos sin aire.
Sumarle tu tiempo al mío, 
no restarlo, 
compartir más que un colchón, 
ser tu locura
pero también tu parte cuerda,
ser libres, 
ser tu revolución.

Saber todos tus miedos
y que te olvides de ellos
cada vez que te bese.

Que no sé como define el mundo la palabra amor, 
pero debe de estar muy equivocado
si le da significado,
porque esto que escribo, 
todas estas palabras,
todo cuanto he podido decir
no es nada,
porque nada es comparable
en ninguna medida contigo.

Ojalá quieras compartir
todo lo anterior con ella,
ojalá seas capaz de mantener algo, por poco que sea,
y dar lo mismo que se te da.

Ojalá sepas
que todo esto es mucho más
que un simple poema, 
definitivamente,
ojalá.


domingo, 26 de octubre de 2014

Y no soy yo a quien ves.

Salí corriendo
en busca de alguien
que mirara más allá de lo superficial.
Salí, y acabé parada
no encontré a nadie a quien llamar.


Cuándo entenderéis que tiramos el papel de los regalos
porque el exterior nos da igual,
que deberíamos olvidarnos de lo objetivo
y mirarlo todo con más humildad.


Confundimos la paz
con escapar a cualquier lugar
menos en el que nos encontramos,
queremos huir
y nunca sabemos a dónde,
ni tampoco con quién,
solo queremos salvarnos.


Queremos volar,
ser aves e ir de un sitio a otro,
ir todos en bandada,
no, eso no es para mí
yo quiero volar, sí
pero de tu mano,
y escribir tu nombre en el cielo
y que seas visible
para los que nunca te soñaron.


Porque juntos no estamos atados a nada, 
que juntos somos libres
y no me importaría
ganar guerras -en la cama- contigo,
el resto de mis días.


Que vivir es más bonito
si eres tú quien me acompaña,
que soñar despierta
es inevitable cuando te miro,
que hago este intento de ser poeta
porque el mundo te hizo a ti,
y mis versos
no conocen otra forma de ser
más que bailando con tu risa
al son de la métrica.


Que somos seres de carne y verso,
que mi piel solo se eriza contigo
y con alguna que otra canción,
que mis ojos solo ven
si te tengo delante,
que te reinvento en cada poema,
que me he hecho y deshecho
gracias a ti,
que todos los destrozos, como dice Escandar,
los pague la poesía,
y si le hago caso a Bécquer,
aunque tu pupila no sea azul,
vas a tener que pagarlos tú.




5:30 a.m

Mis ojos llenos de tus pestañas
mi boca llena de tu voz,
yo, entera, llena de ti
y tú, vacío, con ella.


Es tarde y aun así 
apareces por aquí
siempre con ganas de llenar el papel
y volver a pasear por mi,
como en un dibujo el pincel.


No eres de los que vuelve
porque nunca te vas,
al menos no de mí,
y ojalá me recuerdes
al irte a dormir.


Ojalá me busques en su pelo,
en su espalda,
en su pecho,
-y me encuentres-
verás tú qué miedo.


Van a dar las cinco y media,
dicen mis sueños,
cinco horas,
y media por la luna,
que me dice que se va,
que ya se asoma el día.


No hay nadie por la calle
solo coches 
y sus absurdos integrantes,
qué ilusos,
con lo bien que se estaría ahora en tu cama

-congelados-
sin pensar en los reproches.
ni en las horas

que quedan para el lunes.

Tengo la cabeza llena de pájaros,
porque odio los muebles,
prefiero los sueños
y que sean felices
o fugaces -eso que más da-
solo pido que sean
y que nunca cesen.


Juguemos a quedarnos en blanco
que yo pierdo vistiendo el papel
y dejándolo sucio,
lleno de verdades,
sin esperar que me des tu (co)razón,
sin nada tuyo
y con todo este montón de poesía
tirada por el suelo de mi habitación.


Querer es querer
y poder es poder
no mezcléis verbos
eso ya lo hago yo
porque querer
eres tú
querer morder tus labios
también eres tú -y yo-
y poder 
es solo lo que queda de un "joder" 
en modo de queja.


Que eres como navidad y la nieve
como el calor del sur
como el ruido de las hojas -de mi libreta- al caer,
eres como la libertad
como vivir sin más
como volver atrás
y olvidar la realidad.


Eres la calma 
cuando no puedo más,
lo único claro
entre tanta duda,
el precipicio por el que me tiraría una y otra vez,
eres tantas cosas, y tan bonitas...
eres todas mis letras,
mis metáforas,
la lírica,
la rima con mis clavículas,
el verso impar
y todos mis puntos suspensivos.


No eres mío,
no estás aquí -ven-
eres de otras bocas y fantasías,
y está bien,
no ser tu musa está bien,
pero yo sé que tú no,
por mucho que intentes hacérmelo creer
(no) eres mío, y está bien.


Bailemos todos,
tus "peros" y mis "te quieros"
tu cadera pegada a la mía
tus impulsos vanos
por querer que deje de escribir
y mis contradicciones
cuando digo que sola no -contigo-
que sola sí -contigo-
que contigo, da igual sola.




domingo, 19 de octubre de 2014

Estaré bien, lo prometo.

Domingos sin película, ni manta, ni palomitas...domingos a secas, sin ti.

De esos que acaban la semana pero hacen que aumenten más estas ganas de verte, que no me las quita ni el más malo de los días.

Porque contigo me olvidé del mundo entero, que para qué quería yo escucharles si solo hablaban del olvido. Me negué a aceptar que el amor estaba en ruinas, aun sabiendo que nunca pudimos arreglar Roma.
¿Y quién la necesita? Llevo más tiempo queriéndote, que esa ciudad en pie, teniendo capital en tus labios y llevando por bandera tu nombre.

Y aquí estoy, diciéndole a mi corazón que se limite a latir, que me deje tranquila, que quiero tumbarme, aquí, sola, y empezar a ser feliz sin ti. Que duele demasiado imaginarte en brazos de otra, y eso hace que te recuerde demasiado, y también que me repita a mi misma mil veces que te olvide, y aunque vaya en contra de todo lo que siento, sé que es lo mejor, para ti, para mi y para lo que ya nunca podremos ser, que como tú decías no se consigue todo lo que quieres, y es que por muy injusto que sea, el mundo no es una fábrica de conceder deseos y que sí, voy a intentar ser realista, pero jamás voy a dejar de mirar por la ventana en noches como hoy, porque siempre voy a querer ver una estrella fugaz...



- No me olvides, no quiero tirar todo a la mierda contigo...quien sabe dentro de dos años lo que pasará, pero hoy por hoy es imposible. Dentro de dos años tomaremos un café y no pasará nada porque me odiarás, y estarás con un tipo genial que me caerá fatal y yo seguiré solo, buscando amor en la basura, ¿vale?

-Vale...



lunes, 13 de octubre de 2014

Está llegando el frío.

Quiero que me abraces,
quiero que en días fríos como hoy

me dejes tu sudadera para estar por casa,

quiero madrugar
solo para pedirte que te quedes cinco minutos más en la cama, conmigo, 
y lo dejemos todo perdido de besos.



Quiero que pronuncies mi nombre,
que me busques,

y que estés seguro de que oirás un "voy"

porque iré,
iré donde estés,
siempre y cuando me esperes con los labios abiertos,
para decirme que me has echado de menos,
o para callarte y dejar que los cierre con unos cuántos versos.



Me duele pensar que no estás,
que es otra el motivo de tus noches en vela, 

y tú sin saber que mis ojeras llevan tu nombre,

que seguro que lees esa conversación mil veces,
y son esas mil veces las que recuerdas que es mejor olvidar.



Y sí, aquí estamos,
tu con otras musas,

y yo con el mismo rey,

que solo estamos un poco solos
y solo queriéndonos un poco,
pero sh, tu calla y disimula,
que nadie se entere.



Que en mis sueños nos quedamos callados y ahí no nos hace falta nada más,
y es que tu risa es capaz de convertir cada ojalá en un tal vez,

que tu voz es la única capaz de leer todas esas palabras que tengo entre los dedos

y tus labios son el mejor papel para escribirlas.


Que en tu espalda podría dibujar todos esos lugares a los que soñamos ir,
y dejar que tus lunares sean el mapa perfecto para dejarme recorrer todas tus calles,

y quedarme parada en cada una de ellas

porque incluso esas calles que no tienen nombre, esas que no quieres que vea nadie,
esas también van a parar a mi boca,
que todas tienen como atajo mis lunares

y al besarme, por fin, les vamos a poner nombre.



jueves, 9 de octubre de 2014

Pierdo.

Escribo con Andrés de fondo,
en una libreta llena de palabras
que nunca dicen nada,
mirando por la ventana,
como queriendo que algo pase,
y pasa el tiempo,
pero no mis ganas.

Ganas de hablar de todo
de reirnos por todo,
sin reirnos realmente de nada.

Ganas,
y yo,
pierdo.

Porque en este juego,
siempre soy yo la tocada y hundida,
que rara vez me veréis a flote,
y si lo hago será que he dejado de quererle.

Que yo sigo en mi mar de dudas,
ese del que solo salgo si vienes,
pero no te confundas,
que mientras tú bebes,
intento mirarme en otras bocas,
intento, pero no puedo,
será que sueño que vuelves
y me invade tu recuerdo.

Y aquí estoy,
dejando volar la fantasía,
porque sin ilusiones, la vida,
¿qué sería?

Sigo aprendiendo
que el futuro está sobre el pasado
y vivir de él,
no da,
quita.

No paro de escribir,
de leer,
de vivir
y querer(te).

Tú no eres mío,
no soy tuya,
no eres ni soy,
no fuimos,
ni seremos.

lunes, 6 de octubre de 2014

Ley de vida.

Me dijo que no quería tirarlo todo a la mierda conmigo, que algún día nos veríamos, que en ese momento el sabría que todo, absolutamente todo entre nosotros iba a seguir igual, que aunque nos mirásemos en otros ojos, el iba a seguir soñando con los míos y yo con los suyos.

Y es que si piensas las cosas nunca le vas a ceder espacio a los sentimientos, y no digo que eso sea malo, pero a veces hay que dejarse llevar y no hacer lo correcto, porque ya estoy cansada, cansada de ilusionarme para que luego acaben demostrándome totalmente lo contrario a lo que dicen. Que fácil es hablar...qué facil es decir te quiero, y que difícil darse cuenta que confiar en la gente te trae más problemas que cosas buenas. Y no sé como me las arreglo para acabar siempre así, decepcionada, porque realmente yo creía que ibas a dejar de ser cobarde, que ibas a tomarte las cosas en serio, pero veo que no, veo que sigues igual que hace meses, sigues presumiendo de madurez y he de decir que en eso no me ganas. Tampoco me ganas en quererte, en estar ahí siempre, en esperarte...que raro, siempre gano en lo que me gustaría perder. Pero no te acostumbres, porque ya no voy a estar. Ya no. No pienso dejarme el orgullo por ti, no quiero que mi estado de ánimo dependa de ti, ni preocuparme, ni estar mal por alguien al que le importo poco, y si le importo de igual, porque no ha dado por mi ni la mitad que yo por él. Y me vas a echar de menos, créeme. Ahora sigue haciendo lo que siempre has hecho, lo que te ha dado la gana.

Y es que aunque nos duela hay personas que parece que van a estar siempre ahí, pero que solo están para lo que les conviene, y esto ocurre constantemente. Conoceremos personas nuevas todos los días al igual que le diremos adiós a otras tantas. Digamos que todo pasa por algo y que tarde o temprano si alguien te tiene que decepcionar lo hará, al igual que la gente que quiera permanecer a tu lado, hará lo imposible por estarlo. Por suerte esas son las que estarán en las buenas y en las malas, esas son las que merecen la pena y las que formarán parte de tu vida siempre. He estado mirando fotos, de esas que miras y solo con eso, son capaces de llevarte a ese día exacto, y acordarte de todo. Sé que hay gente a la que ya ni veo, gente a la que ni hablo, y que antes me hacían pasar los mejores momentos, y es triste pensar que las cosas van cambiando, que nada perdura para siempre, y que queramos o no, habrá personas que se irán, y seremos incapaces de olvidar, porque siempre nos quedamos con su recuerdo y es irónico cómo a veces decimos tenerlo borrado, por odio o porque nos hicieron mucho daño, y nos asusta admitir que si esa persona volviera la perdonaríamos sin pensárnoslo dos veces.

Creo que somos muy cobardes, que nos pasamos la vida huyendo, nos pasamos toda la vida encerrados en un laberinto pensando en cómo vamos a escapar de ahí y lo increíble que sería hacerlo, y es que utilizamos el futuro para huir del presente, y no debería de ser así. No sé, imaginemos por un momento que pudiésemos vivir dos veces el mismo día, la primera vez, viviéndolo, sin más, con las preocupaciones, dudas, sorpresas y contratiempos que nos impiden fijarnos en lo bonito que es el mundo, y la segunda, fijándonos, y empezar a ver cosas de las que nunca nos habíamos dado cuenta. Empezar a vivir y a valorar las cosas. Piensa que en algún lugar del mundo hay concierto, que hay gente que se está dejando la voz por cantar su canción favorita, sin importarle que quizá mañana no pueda ni hablar, y si no podrá tampoco le importa, de eso se trata, de vivir y disfrutar cada momento como si fuera el último, porque sino lo hacemos no seremos nosotros quienes lo aprovechemos, sino que será el momento el que se aproveche de nosotros.

Que todo es imposible, hasta que lo intentas, y eso solo depende de ti.




sábado, 4 de octubre de 2014

Imagínanos.

«Mira cómo se bebe el café, está preciosa, y no para de hablarme, de contarme todo lo que ha sido de ella en estos últimos años, pero yo solo me fijo en sus ojos, y pienso en que me podían haber mirado cada mañana, y sus labios podrían haberme dado los buenos días antes de salir por la puerta. Y qué tonto fui al dejarla escapar, al dar por perdido todo eso que teníamos, por miedo, por no querer complicarme la vida ni arriesgar, que no fue casualidad conocerla, que si hoy está aquí es porque tenía que verla, y me arrepiento, joder si me arrepiento, ahora es otro quien la lleva de la mano, otro quien se preocupa por ella, otro el que la besa y el que le dice te quiero. Otro y no yo... y me gustaría haber dormido a su lado más de una vez, y que mi insomnio no fuera por pensarle sino por tenerla, ahí, a mi lado, y no cansarme nunca de mirarla y es que, que tonto fui, la tenía, la tenía, la tenía....y ahora está aquí, sentada, a mi lado, pero ahora la tengo más lejos que nunca...»

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«Mira cómo se bebe el café, mientras le cuento lo bien que me va la vida sin él, creo que estoy disimulando bien, al menos se rie y yo también, creo que no se nota mucho que seguí esperándole, que aunque esté con otro, jamás he querido con la intensidad con la que yo le quise. No sé si otra tendrá el placer de abrazarlo, de besarlo o de verle todos los días, solo sé que me encantaría decirle que como le va sin mi, que yo me iría con el a cualquier parte del mundo, que me encantaría compartir domingos enteros a su lado, pero no, no, no, no, no voy a decir nada, lo estropearía, tan solo hablo, hablo de mi sin él, y parece que funciona...»


¿Qué triste sería no? Que después de todo esto, al final nos quedáramos en un "pudo haber sido". Nos vamos a quedar con las ganas, nos vamos a quedar el uno sin el otro, y es que como tú decías:

-las personas no se olvidan, solo nos quedamos con lo bueno que nos han aportado en forma de recuerdo-.

Y es que, no quiero tu recuerdo, te quiero a ti, para que seas tú quien me recuerde que la vida es un poco menos mala, que el mundo siempre va a ser una mierda, pero a tu lado cualquier cosa mejora, que aun tenemos tiempo de muchas cosas, por favor, no me pierdas, no nos pierdas.



Y yo, yo prefiero escribir.

Me paro a pensar en todas las palabras camufladas con mentiras que la gente es capaz de pronunciar al día, cuántos besos sin sentir se darán cada minuto, cuántos versos se escribirán y nunca serán leídos, cuántos corazones seguirán palpitando a pesar de estar rotos...

Y aun hay gente que se sorprende cuando alguien tiene miedo, pánico a querer, a dejar que su sonrisa dependa de alguien...y si, asusta pensarlo, porque....¿y si se va? Cometemos constantemente el error de convertir a una persona en el motivo de despertarnos cada mañana, porque se irá, todos se van, tarde o temprano todo tiene un final, y eso acojona, se va, y nos sentimos vacíos... 

Habrá quien se limite a esperar, otros solo olvidarán, quizá incluso empiecen a odiar a esa persona, y yo, yo prefiero escribir, puede que sea una forma de recordarte, de hacer que te quedes aquí siempre, de volver a escuchar tu voz cada vez que hago una frase...qué estupidez...como si fueras a leer esto... pero, ¿qué se supone que debo hacer para estar bien? No paro de imaginarte aquí a mi lado y cuanto más lo hago más imposible te veo... que sí, que me lo has dicho muchas veces, que lo de vernos se deja para los sueños, pero ¿sabes? están para cumplirlos.

Y ni te imaginas lo que envidio a esa gente que puede verte todos los días, que te abraza y te oye reir. Eso es lo más injusto del mundo, porque estoy segura de que no saben apreciarlo. Y cuando estás triste, seguro que nadie es capaz de decirte esas cosas que yo te decía, porque aunque fuera solo por un segundo sonreías. Por eso, quien es capaz de verte a todas horas debería saber que eres un cabezón, que cuando te empeñas en algo es eso o eso, que si pudieras lo mandabas todo a la mierda y desaparecerías, y estarías viajando por ahí hasta que ya no pudieras más...esos viajes que planeamos juntos y que ahora ya no están...demasiadas cosas que ya no están...


Y supongo que el tiempo es la mejor cura, y que con los años aprenderemos que la vida también sigue sin nadie, que no se puede vivir de imposibles y que las promesas, al igual que otras muchas cosas, no sirven de nada hasta que se cumplen, y me acuerdo de todas y cada una de las que nos hicimos, asique cuando sea de noche, sal y mira hacia arriba, mira, una estrella fugaz, date prisa y pide un deseo...