sábado, 29 de noviembre de 2014

Dime.

Si fuera por mi
caminaría mirándote los pies
pero tú andas mirando al suelo
pisando el presente
sin buscar
futuro.

Olvida mi nombre
y yo olvidaré el tuyo
pero no pidas que escriba
ni me prometas otro diciembre
empiezo a cabrearme con el folio
por oír a tu orgullo de fondo.

No hace falta que preguntes
ni siquiera que estés.
Miro todos los días por la ventana
como buscándote
y solo encuentro recuerdo,
y solo sé que me pierdo,
ya sabes cuanto dura
un corazón de porcelana
y cuánto tardas en romperlo.

Mis días duran tres inviernos
uno
por cada cosa que prometiste,
dos
por todas las veces
que no has visto mis labios
y tres
por no llegar a ser revolucionarios.

Yo no quería
que fueras mío,
ni ser tuya,
solo quería
que cuando estuvieras solo
pensaras en un nosotros.

No quería que me necesitaras
ni que me buscaras,
solo que cuando estuvieras
a punto de caer
notaras mis manos en tu espalda
sujetándote,
que girarás la cabeza
y me miraras.

No quería fechas,
ni pactos,
solo momentos,
instantes contigo
que pudieran durar más
de dos semanas
y unos domingos.

Quería meterme en tu risa
y provocarte carcajadas
un estallido de flores
en pleno invierno
mientras desatábamos la primavera.

Me sobra todo este montón de nada
las palabras que no cumplimos
las fotos que no tenemos
tus manos sin mis manos.

Me sobra este silencio
las calles sin arder,
mi cama hecha,
los mensajes sin llegar
y el no parar de perder.

Me sobro yo,
y me faltas tú.
Dime como me arreglo,
cómo dejo de querer verte,
cómo dejo de querer
cómo dejo
cómo.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Aún no.

Se puede hacer poesía
de muchas maneras.

Se puede ver amanecer
desde cualquier parte del mundo
que yo me quedo con tu cama.

Se pueden juntar
todas tus piezas
con las mías
cada vez que me abraces
y que se llenen todas las partes vacías.

Se puede sentir
tanto la música,
que la piel se erice
y bailemos a la vez.

Se puede ir a la luna
y verla tan llena
que me den ganas de vaciarla
y quedarme con ella.

Podemos hacer poesía
de muchas maneras.

Se puede respirar
escondida en tus manos
y jugar al escondite
mientras nos soñamos.

Se puede escuchar tu voz
y ver cómo se asoma el invierno,
se puede echar de menos
sin echar de más después.

Se puede hacer poesía
de muchas maneras,
y yo,
sigo sin poder.



domingo, 23 de noviembre de 2014

Quizás.

He quemado las fotografías
de todos los lugares
en los que jamás estaremos.

Porque ningún lugar está cerca
excepto la idea que tengo
de cómo sería nuestra habitación
y el color de las flores
que pondríamos en la ventana.

Sigo deseando ir a un sitio
que nunca termina de llegar,
será que la verdad
es más clara de lejos
y siempre tiene punto de desencuentro.

Y es que no hay tiempo que valga,
cuando se decide no olvidar,
ni motivo más bonito que tú.

Y cuando media sonrisa
sea por ella,
cuando la veas dormir,
cuando quieras regalarle el mundo entero,
cuando la mires
y la beses con los ojos,
cuando no seas capaz de ser sin ella,
quizá me entiendas,
quizá me llames,
quizá vengas,
y yo no esté.


martes, 18 de noviembre de 2014

Eres inevitable.

Podría pasarme las horas
enredada en tu voz,
al lado de tu acento,
los minutos mirándote,
los meses despertándome a tu lado,
una vida entera soñándote,
pero no podría pasar ni un solo segundo
sin hacerte sonreír.

Creo que tengo el récord del mundo en quererte,
y vuelvo,
una y otra vez
al mismo sitio
donde intentamos olvi(darlo) todo.

Y siempre vuelve el recuerdo,
porque nunca se fue -ni se irá-,
porque contigo nada acaba,
porque contigo todo empieza.

Eres aunque yo no,
eres la parte que le falta a mi abrazo,
el fuego con el que suelo quemarme,
el lugar al que siempre vuelvo.

Eres lo que le faltaba a mi locura
eres canción,
eres abismo, vértigo,
mi risa,
una noche con sol.

Eres nosotros,
eres libre,
tiempo, vida,
silencio,
huida.

Eres el papel pidiendo que escriba,
eres de quien me acuerdo cuando llueve,
eres fugaz, un instante,
porque lo eterno nunca dura.

Que cuando digo que no,
te grito sí,
para que me busques
y te encuentres,
que me has cambiado los esquemas por estrofas
y sigo sin querer aniversarios,
ya sabes que me basta con tus labios.

Esto es algo así
como apostar sabiendo que voy a perder
pero sigo arriesgándome
porque la vida es eso,
y no voy a conformarme.
Y es que me apetece
todo lo que no he podido darte.

Lo que tú no sabes
es que eres la realidad
que supera a cualquier sueño,
que eres capaz de sonreír con los ojos
y que leí en ellos
la historia más bonita del mundo,
que mis versos
no tienen medida
cuando hablan de ti.

Quiero pasear por tu pelo,
hablar con tu espalda,
bailar en tu boca
y mirar la primavera
en pleno invierno
desde tu ventana.

Que me quedo contigo
porque eres mil canciones
y no solo una,
porque eres mil palabras,
y no solo una,
porque espero que algún día
el tiempo nos una
y seamos algo más
que poesía.



domingo, 9 de noviembre de 2014

Date prosa.

Alguien que venga a verme los domingos
y que le de igual que vaya en pijama
que vaya despeinada
y que desayune conmigo.

Alguien para hacer locuras
para escaparme de aquí
a cualquier parte
dentro de sus ojos
fuera de mis miedos
y al lado de su piel.

Alguien para dar un paseo
y poner mi mejilla en su hombro
escuchar el silencio de la luna
y el ruido de las olas del mar.

Alguien que sepa mi libro favorito
esa canción que bailo y canto por las mañanas
mi debilidad por los animales
y lo que me gusta el frío.

Alguien que se quede despierto
para verme dormir
y que se duerma pensando en mi.
Alguien que me escriba poemas
o canciones,
que me dibuje corazones en la espalda mientras leo
que me mire cuando sonría
y le encante mi risa.

Alguien para ir a conciertos,
para sabernos los diálogos de las películas
alguien con quien tener muchos principios
pero nunca finales.

Alguien a quien darle versos,
estrofas y metáforas,
alguien que a pesar de saber como soy
se quede.

Alguien
como tú,
por ejemplo.


sábado, 1 de noviembre de 2014

Ojalá.

Lo bonito
sería contarte
como me ha ido el día,
decirte
lo que tanto me cabrea de mi profesor, 
la nota de ese exámen que me preocupaba, 
el título del libro que me estoy leyendo, 
esa serie que veo todos los lunes,
las canciones que canto
cuando no hay nadie en casa.



Lo bonito
sería contarte
las cosas que me quitan el sueño por las noches,
mis dudas,
mi color preferido
y ese número que tanto me gusta.



Ciudades que deseo visitar,
metas y sueños que quiero cumplir, las cosas que jamás entenderé
y las cosas que hago,
y que nadie entiende.

Pasar un sábado contigo,
amanecer juntos y que sea domingo, que me mires, y sin decir nada
te quedes,
porque aunque yo no te lo diga,
sabes que te lo estoy pidiendo a gritos.

Hablar y hablar 
y reír hasta quedarnos sin aire.
Sumarle tu tiempo al mío, 
no restarlo, 
compartir más que un colchón, 
ser tu locura
pero también tu parte cuerda,
ser libres, 
ser tu revolución.

Saber todos tus miedos
y que te olvides de ellos
cada vez que te bese.

Que no sé como define el mundo la palabra amor, 
pero debe de estar muy equivocado
si le da significado,
porque esto que escribo, 
todas estas palabras,
todo cuanto he podido decir
no es nada,
porque nada es comparable
en ninguna medida contigo.

Ojalá quieras compartir
todo lo anterior con ella,
ojalá seas capaz de mantener algo, por poco que sea,
y dar lo mismo que se te da.

Ojalá sepas
que todo esto es mucho más
que un simple poema, 
definitivamente,
ojalá.