jueves, 23 de abril de 2015

Deshacer.

Pájaros en mi cabeza
deseando echar a volar
y este errático mundo
empeñado
en cortarnos las alas,
imponiendo jaulas,
acostumbrándonos a vivir
sin soñar.

A veces
y casi siempre
la falta de razones
no me deja tiempo
para vivir el instante,
sin presiones,
sin miedos,
sin preocupaciones.

Ando buscándole
el sentido a la vida
y sin querer me olvido
de la propia experiencia
de estar viva.

Dudo entre encariñarme
con las flores del árbol
o conocerlo por dentro,
ver así sus raíces
y querer cuidarlas,
estoy entre ser
quien sostiene la cámara
o la sonrisa fingida
que mira quieta
hacia el objetivo,
pero al final
nunca soy yo
la que decido.

Odio ser fruto
de todo lo que fue
y no poder cambiarlo,
odio ser fruto
de este árbol
y odio echar raíces
con gente
que solo está de paso. 

Tengo que dejar de atar cabos,
para empezar
a deshacer nudos,
correr y coger barcos.

Tengo que nadar
entre las olas
sin miedo a ahogarme,
dejar de pensar en el naufragio
y
simplemente,
embarcar.





jueves, 16 de abril de 2015

Ahora hasta da miedo.

Siento, sientes, sentimos.
Es más fácil conjugarlo que explicarlo.
Y más fácil jugar que darlo.

El problema viene cuando además
de no sentir al mismo nivel,
no lo sentimos por el mismo motivo.
Pero sentimos,
y dicen que eso es sinónimo de estar vivos.
Como cuando llueve sobre mojado, y el suelo, empapado, se queja de sed.

La gente finge tan bien ser tú
que a veces parecen hasta reales.

Ya sabes eso que dicen.
En libreta abierta
siempre entran recuerdos
y aún sigo pensando
en cómo cerrarla
para que no te sigas manchando de tinta.
Será pánico a ver la hoja en blanco.

Voy a ponerle un candado 
a prueba de ti.

Trataré de olvidarte
en menos noches que Sabina,
espero no ser como Loreto,
que tardó 501 y más de una vida.

No voy a llamarte. Tú si me colgarás.
Pensar que entre tú y yo todo se pudo.
Y que todo acabara pudriéndose.

Fuiste como leer un libro.
Como el deleite que le produce una flor
a aquel que no tiene la capacidad de oler
y no puede evitar
acercarla a su nariz.
Se imagina su olor. Y sonríe.
Sonríe solo durante ese instante.
Baja la mirada cuando comprueba
que eso que sueña, eso que quiere,
nunca será posible.

Al final acabaste por decirme

que probara yo a leerme.
Ahora nos desconozco tanto
que hasta me da miedo.
Lo siento, ya no soy lo que eras.

"Qué putada tener tantos precipicios.
Y tú vértigo a estas alturas".

Cada vez que te intentaba, te perdía.
Supongo que mi resta contigo me acabará sumando lo suficiente como para dejar atrás a cualquier persona negativa.

Iba a inventarme una palabra
con la que poder abrazarte y sé que solo vas a aceptar un "gracias".

Me reconstruiste.
A pesar de dejar salas vacías,
y un órgano roto.

Supongo que es el precio a pagar
por creer en utopías,
al igual que aprender a sobrevivir,

sola, con nada más
que la poesía.




domingo, 12 de abril de 2015

El día que deje de llover.

¿Sufre más aquel que espera siempre
que aquel que nunca esperó a nadie?
-Pablo Neruda.

Ponerle nombre a las cosas
siempre nos ha resultado fácil,
pero abusamos del privilegio.

Sobran musas
y poetas de contenedor,
faltan escritores
y flores que no vean
que las letras surgen
cuando se impregnan de su olor.

Perdéis la esencia,
os dejáis llevar
por lo que esperáis de los demás
y no veis que quizá
es así como siempre van a actuar,
que son como se muestran,
que no van a cambiar.

Estoy ausente,
con la música sonando,
y que más da,
mis pensamientos
nunca importarán,
y os los estoy contando.

Es bastante simple,
no soy una ecuación
ni tengo ninguna incógnita,
tan solo basta
con apretar la tuerca exacta,
y dime, ¿qué ves?
no todas las mentes
iban a ser aptas.

"Sujétame un rato este sol"
te dije, y ya jamás volví,
¿la diferencia?
que tú te fuiste
y yo me quedé
sujetando todo aquel calor,
sí, lo sé,
Marea sigue explicando las cosas
mucho mejor que yo.



jueves, 9 de abril de 2015

Inmortal.

Empiezo a pensar
que encontrar a tu media naranja
es solo un mito,
algo que nos conduce a amar,
un delito
cuando piensas
que es más necesario que el respirar,
otra mentira con la que jugar,
engañar,
un arma de doble filo,
una navaja lista para matar,
y te mata, te paraliza y a la vez
te corta los hilos,
te da libertad.

Soy incapaz de dar la mitad,
o todo o nada,
habilidad para construir líneas,
certeza, sinceridad ante la gente,
si quieres el podio
será mejor que seduzcas mi mente,
y no es locura
el desear
que todos esos cuerpos inertes
estén en la basura,
productos de desecho,
di que tienes algo de grandeza
cuando disfrutes leyendo,
ahí está la verdadera belleza,
los únicos músculos
que quedarán siempre
serán los de la cabeza.

Es algo simbólico,
metabólico,
no se elige,
digas lo que digas que es
te encanta cuando me lees,
algo único,
y no me eches de menos esta vez,
ya no me guían mis pies,
el sendero es largo
y no puedo pararme
cuando alguien me ladre,
si eres fiel me seguirás
y volverás para buscarme.

Adelante,
repróchame
que soy de querer con facilidad,
y no te olvides de que también
soy propensa al odio,
cuando tú te integras en la sociedad
yo lo hago dentro del folio.

Me pregunto si podré
despertar al genio,
engatusarlo con tonterías
contarle maravillas
como Alicia,
conexión establecida
con su trama retorcida,
¿le pido piedad?
que va,
pido el deseo
de tenerte aquí,
de hacerte realidad,
como Wendy
con Peter Pan.

Tengo una avería,
creo que tiene que ver
con la poesía,
esa que creas al hablar,
impregnas de emoción los versos,
desintoxicas mi razón,
la tinta nunca me falla,
retales en forma de recuerdos,
'gajes del oficio'
dirán,
espero que aun piensas en mí
y ya ves,
no tengo más para darte,
tan solo palabras
que dirijo para adorarte,
aquí sigo desde tu ida,
con cientos de noches
en las que pensarte,
sigo dolida,
sin ti, y qué decir,
para qué sufrir
si ya sé
que todo tiene fin.

Tuviste la ocasión,
la obligación
de elegir una opción,
la duda cristalina
como un reflejo
entre lo correcto
y lo evidente,
las respuestas en mi corazón
aún dan vueltas,
no hay sentimientos muertos,
aún caminan,
aún quieren ser tu vitamina.

Dime donde estás,
qué es de ti,
por dónde vas,
si crees en los quizás,
si sigues modas
o eres la daga
que impide
que injusticias se hagan,
y no es satisfacción,
es acción,
ritmo,
venga va,
madura,
que del dicho al hecho
hace tiempo que hay un trecho,
es un consejo
mírate, y no digo en el espejo,
se trata de algo más complejo,
si conocieras la inmensidad
de mi universo
ya estarías satisfecho,
y por favor,
no me hables de cómo, de cuándo
ni de amor,
eso va surgiendo con cada trago,
como los errores,
en pleno letargo,
ciegos, como en ese libro de Saramago.

Voy cubriendo el papel
y las ganas se acaban también,
que eres la pieza que me falta,
joder,
deberías volver a querer,
pero que va,
no vas a poder,
esperarte ya es un arte,
condenada a enloquecer
en este mundo tan cruel,
esta mierda ya cansa, pesa,
tú lo sabes bien,
nunca tu nombre taché,
ríe, siente, vuela, corre, besa,
que yo, jamás te olvidaré.