voy finalizando etapas
a la misma velocidad
con la que me disparan,
intentan disculparse;
tarde,
la bala lo ha cubierto todo de sangre,
no me atrevo a mirar,
los recuerdos se tiñen de rojo,
las palabras se rompen
y el reloj, deja de sonar.
a la misma velocidad
con la que me disparan,
intentan disculparse;
tarde,
la bala lo ha cubierto todo de sangre,
no me atrevo a mirar,
los recuerdos se tiñen de rojo,
las palabras se rompen
y el reloj, deja de sonar.
Son despedidas que manchan paredes,
muertes que dan vida,
quebraderos de cabeza
que nunca logro descifrar,
suicidios involuntarios que no cesan,
que destruyen y que me aprietan.
muertes que dan vida,
quebraderos de cabeza
que nunca logro descifrar,
suicidios involuntarios que no cesan,
que destruyen y que me aprietan.
Es un murmullo constante,
una falta diaria
para la cual, hoy, tampoco hallo rescate,
y grito, sola,
como deseando arrancarme de la piel
todo este acumulado desastre.
una falta diaria
para la cual, hoy, tampoco hallo rescate,
y grito, sola,
como deseando arrancarme de la piel
todo este acumulado desastre.
Porque no quiero que ninguna voz
me sirva de guía en el camino,
ni que nadie me de paz, calma
en forma de falsos latidos.
me sirva de guía en el camino,
ni que nadie me de paz, calma
en forma de falsos latidos.
No llamaré
a ningún cuerpo destino,
a ningún cuerpo destino,
no crearé dependencia
ni adoptaré rutinas por vicio,
se trata de andar sin horario fijo,
ni adoptaré rutinas por vicio,
se trata de andar sin horario fijo,
sin ataduras,
sin prejuicios.
No quiero que otro
ponga fin a mi vacío
ni que me hable de conformismo,
no sabéis nada de lealtad,
seguís cortando vuestros hilos
para añadir cadenas a los demás
y no os da miedo
llamarlo libertad.
ponga fin a mi vacío
ni que me hable de conformismo,
no sabéis nada de lealtad,
seguís cortando vuestros hilos
para añadir cadenas a los demás
y no os da miedo
llamarlo libertad.
No pretendáis
entender la pena en plena carcajada,
es tan ridículo
como querer abrazar el agua,
ni siquiera conseguís darme lástima,
odio vuestro ruido,
casi tanto,
como la ausencia de ganas.
entender la pena en plena carcajada,
es tan ridículo
como querer abrazar el agua,
ni siquiera conseguís darme lástima,
odio vuestro ruido,
casi tanto,
como la ausencia de ganas.

