sábado, 1 de noviembre de 2014

Ojalá.

Lo bonito
sería contarte
como me ha ido el día,
decirte
lo que tanto me cabrea de mi profesor, 
la nota de ese exámen que me preocupaba, 
el título del libro que me estoy leyendo, 
esa serie que veo todos los lunes,
las canciones que canto
cuando no hay nadie en casa.



Lo bonito
sería contarte
las cosas que me quitan el sueño por las noches,
mis dudas,
mi color preferido
y ese número que tanto me gusta.



Ciudades que deseo visitar,
metas y sueños que quiero cumplir, las cosas que jamás entenderé
y las cosas que hago,
y que nadie entiende.

Pasar un sábado contigo,
amanecer juntos y que sea domingo, que me mires, y sin decir nada
te quedes,
porque aunque yo no te lo diga,
sabes que te lo estoy pidiendo a gritos.

Hablar y hablar 
y reír hasta quedarnos sin aire.
Sumarle tu tiempo al mío, 
no restarlo, 
compartir más que un colchón, 
ser tu locura
pero también tu parte cuerda,
ser libres, 
ser tu revolución.

Saber todos tus miedos
y que te olvides de ellos
cada vez que te bese.

Que no sé como define el mundo la palabra amor, 
pero debe de estar muy equivocado
si le da significado,
porque esto que escribo, 
todas estas palabras,
todo cuanto he podido decir
no es nada,
porque nada es comparable
en ninguna medida contigo.

Ojalá quieras compartir
todo lo anterior con ella,
ojalá seas capaz de mantener algo, por poco que sea,
y dar lo mismo que se te da.

Ojalá sepas
que todo esto es mucho más
que un simple poema, 
definitivamente,
ojalá.


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