Seamos elocuentes,
tus heridas del pasado las cura
quien hace
que las ignores todas
y a su vez
es quien te causa nuevas,
para que otro
te salve de ellas.
tus heridas del pasado las cura
quien hace
que las ignores todas
y a su vez
es quien te causa nuevas,
para que otro
te salve de ellas.
Así sucesivamente.
Estamos programados
para olvidar sólo
cuando otro nos da motivos
para volver a empezar,
para coleccionar momentos,
recuerdos nuevos,
pensando que esta vez,
lo de querernos,
será verdad.
para olvidar sólo
cuando otro nos da motivos
para volver a empezar,
para coleccionar momentos,
recuerdos nuevos,
pensando que esta vez,
lo de querernos,
será verdad.
No soltamos nada
hasta que no nos dan
una alternativa a la que agarrarnos,
vivimos condicionados,
esperando
y estamos convencidos
de que es mejor tener
una herida en mano
que cien sonrisas volando.
hasta que no nos dan
una alternativa a la que agarrarnos,
vivimos condicionados,
esperando
y estamos convencidos
de que es mejor tener
una herida en mano
que cien sonrisas volando.
De ahí
lo de que un clavo
saca a otro clavo,
y qué manera tan burda
y patética de decir
que vamos de pena en pena,
o lo que es lo mismo
que tratamos de entender
cómo vivir,
que la madera
donde están clavados
estará ya cansada de aguantarlos,
de un principio que nunca
parece tener fin.
lo de que un clavo
saca a otro clavo,
y qué manera tan burda
y patética de decir
que vamos de pena en pena,
o lo que es lo mismo
que tratamos de entender
cómo vivir,
que la madera
donde están clavados
estará ya cansada de aguantarlos,
de un principio que nunca
parece tener fin.
La virtud no está
en sanar con parches
ni en causar más dolor
para hacer insignificante el anterior,
no hay que besar otras bocas
para que se vaya
el sabor de quien añoras,
ni buscar el amor
en el fondo de los vasos
de ese bar en el que lloras.
en sanar con parches
ni en causar más dolor
para hacer insignificante el anterior,
no hay que besar otras bocas
para que se vaya
el sabor de quien añoras,
ni buscar el amor
en el fondo de los vasos
de ese bar en el que lloras.
No hace falta creerse Quijote
ni llamar Dulcinea
a toda aquella que te haga sentir vivo
durante un par de segundos,
porque sabes que esa felicidad
sólo ha durado un instante,
y al volver a casa
ni llamar Dulcinea
a toda aquella que te haga sentir vivo
durante un par de segundos,
porque sabes que esa felicidad
sólo ha durado un instante,
y al volver a casa
vas por esa cuidad,
mirando al suelo,
igual de solo,
mirando al suelo,
igual de solo,
caminando
al filo de la realidad.
Hoy he leído
un verso de Salem:
"mi soledad solo quiere estar contigo"
y joder,
supongo que hasta las palabras
que no se refieren a dos
se combinan
y acaban siendo plural,
haciendo que parezca normal
que estés
hasta cuando no estás.
un verso de Salem:
"mi soledad solo quiere estar contigo"
y joder,
supongo que hasta las palabras
que no se refieren a dos
se combinan
y acaban siendo plural,
haciendo que parezca normal
que estés
hasta cuando no estás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario