La veo a medio camino,
su madre al otro lado, ella relajada,
su madre al otro lado, ella relajada,
oliendo las flores lilas
y mirando intrigada
mientras le ciega la luz del sol,
y mirando intrigada
mientras le ciega la luz del sol,
pero no se cubre la cara,
simplemente disfruta del calor.
simplemente disfruta del calor.
Está mirando una mariposa
y al verla volar
y al verla volar
se sorprende e intriga a partes iguales,
la mira con deseo
sin saber que ella también
puede levantar el vuelo
la mira con deseo
sin saber que ella también
puede levantar el vuelo
y hacer el mundo algo más pequeño.
Y ve la vida
sin la muerte,
las rosas sin espinas,
tiene ausencia
de heridas y fracasos
y más de mil sonrisas
guardadas entre los días
de sus pocos años.
sin la muerte,
las rosas sin espinas,
tiene ausencia
de heridas y fracasos
y más de mil sonrisas
guardadas entre los días
de sus pocos años.
Y baila, baila
y sigue bailando,
porque no le pesa
el paso del tiempo,
porque desconoce la rutina
y los engaños,
porque sueña
sin esfuerzo,
porque hace música
con cada paso
y vida
con cada sincero
gesto de inocencia,
porque está viva,
por fuera
y por dentro,
porque disfruta del caminar
y su filosofía,
su única arma letal,
es la que le otorga
la capacidad
de imaginar.
y sigue bailando,
porque no le pesa
el paso del tiempo,
porque desconoce la rutina
y los engaños,
porque sueña
sin esfuerzo,
porque hace música
con cada paso
y vida
con cada sincero
gesto de inocencia,
porque está viva,
por fuera
y por dentro,
porque disfruta del caminar
y su filosofía,
su única arma letal,
es la que le otorga
la capacidad
de imaginar.
Y sigue bailando,
hablando con el viento,
susurrándole a los pájaros,
disfrutando de lo que ve
porque lo mira con sus ojos
y no hay nadie
que la intente convencer
de que existe
algún otro modo.
hablando con el viento,
susurrándole a los pájaros,
disfrutando de lo que ve
porque lo mira con sus ojos
y no hay nadie
que la intente convencer
de que existe
algún otro modo.
Ya podría reírse a carcajadas
de todos nosotros,
cachondearse de lo inútiles
que debemos parecer
metidos en nuestras burbujas
llenas de odio
que nos ciegan al ver.
de todos nosotros,
cachondearse de lo inútiles
que debemos parecer
metidos en nuestras burbujas
llenas de odio
que nos ciegan al ver.
Podría ser ella la que nos enseñase
a sentir la libertad,
las ganas de descubrir y la ilusión
por cualquiera de los momentos
que vienen ligados a cada estación,
la grandeza de cada diminuto ser
y lo prescindible que resulta todo
cuando te das cuenta
de que las necesidades
no son más que espejismos,
como La Tierra disfrazada de calma
entre tantos seísmos.
a sentir la libertad,
las ganas de descubrir y la ilusión
por cualquiera de los momentos
que vienen ligados a cada estación,
la grandeza de cada diminuto ser
y lo prescindible que resulta todo
cuando te das cuenta
de que las necesidades
no son más que espejismos,
como La Tierra disfrazada de calma
entre tantos seísmos.
Y yo vuelvo
a ser esa niña
cada vez
que quiero alejarme
del mundo,
cada vez que la tinta
impregna el papel
y solo necesito
que me inunde la calma
para volver a querer.
a ser esa niña
cada vez
que quiero alejarme
del mundo,
cada vez que la tinta
impregna el papel
y solo necesito
que me inunde la calma
para volver a querer.
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